La trágica historia de Enzo Ferrari

Enzo Ferrari, el fundador de esta reconocida marca de automóviles está estrechamente ligado a los vehículos deportivos de primer nivel, los cuales son el legado que dejó al mundo, pero no muchas personas conocen la vida que tuvo, y todo el camino duro y rocoso que pasó.
Nació en 1898, y su familia era acomodada desde el punto de vista económica, y gracias a su afición a este deporte fue considerado la oveja negra de su familia. Su padre hizo que sus dos hijos se interesaran y tuviesen amplios conocimientos en ingeniería mecánica, con las ganas de que luego de su muerte ellos siguieran con su negocio familiar, pero con la primera guerra mundial todos estos planes se vieron nublados y trabados. Su padre falleció en la guerra en 1916, y un año después Enzo participó en la guerra, pero regresó a su hogar por tener una neumonía que le incapacitaba para luchar; luego de todo esto la empresa de su padre ya había quebrado, por lo que Enzo empezó a invertir su dinero en la preparación de coches Alfa Romeo, y empezó a destacarse por ser un piloto muy competitivo y arriesgado, y luego de seis años creó Ferrari.

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Se dedicó al diseño y fabricación de coches desde que se alejó de la competición por el nacimiento de su hijo, pero al empezar la segunda guerra mundial su fábrica de coches pasó a ser una fábrica de armamento, la cual fue bombardeada, obligando a que Ferrari pasara su fábrica a Maranello, donde llegó a construir los bólidos que tuvieron un dominio total del deporte en la década del 40 y del 50, viéndose en la obligación de construir coches comerciales para poder pagar los de competición.
En el 56 su hijo falleció a los 25 años, a raíz de lo cual comenzaría a utilizar gafas negras todos los días de su vida, además, su esposa nunca pudo superar esta pérdida, teniendo problemas psicológicos que llevaron a la separación de la pareja. Luego de esto, un año después murió el primer piloto de nacionalidad española de Ferrari, en un accidente en el cual cobró la vida de otras 10 personas. Y es que en 1957 habían muerto más de 50 personas debido a accidentes en los que estaba algún coche de su marca involucrado, por lo cual la prensa comenzaba a criticarle duramente, y además se le abrió una investigación por la justicia.
Luego de todo esto Enzo se retiró de ser una figura pública, y quedó recluido en su fábrica, de donde salía sólo cuando era necesario; Enzo se dedicó en cuerpo y alma a construir coches y en hacer crecer a su escudería. Enzo nunca se sintió como un triunfador, por cuanto su vida estuvo marcada por la desgracia, y todos los éxitos que logró en su profesión no compensaban las desgracias que vivió.